domingo, 4 de abril de 2010

Ceden las autoridades cubanas ante el empuje cívico de las Damas de Blanco

-Tomado del Blog El Guayacán Cubano-

sábado 3 de abril de 2010


Carlos Serpa Maceira
Director de la Unión de Periodistas Libres de Cuba.
Teléfono: 535 284 5392
Email: serpamaceira@yahoo.es

La Habana, 3 de abril.- El Coronel Ernesto Samper y el Mayor Mario, de la Sección 21 de la Seguridad Estado, visitaron este sábado 3 de abril, alrededor de la 5 de la tarde a Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, para orientarle algunas medidas que se debían tener en cuenta al realizar las marchas públicas. Según el Mayor Samper, de acuerdo a las prácticas internacionales, solo se les permitirá el recorrido por el área de la Iglesia de Santa Rita de Acacia, en el tramo de la 5ta. Avenida desde la calle 30 hasta la 22, sin obstaculizar el tránsito.

Además señaló, que las Damas de Blanco solo podían hacerse acompañar por 10 integrantes del Grupo de Apoyo, y que en caso de que se fuera a utilizar otro escenario, la responsable asignada debía informarlo con 72 horas de antelación a la Estación de Policía correspondiente.

Esta actitud de las autoridades cubanas se considera un logro de esta agrupación femenina, que hasta ahora había tenido que realizar las marchas de forma ilegal. No obstante, Laura Pollán cuestionó la medida y planteó que el número de participantes no se limitaría y que las Damas de Blanco seguirían en la calle hasta que fueran liberados todos los presos políticos.

También fueron visitadas e impuestas de las nuevas medidas las integrantes del Grupo de Apoyo, Lilia Castañer Hernández, Mercedes
Fresneda Castillo y Maritza Castro Martínez, quienes ratificaron la posición de Laura Pollán

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Verdaderos Mártires

-Tomado del Blog Desconexión cubana-


Por Álvaro Vargas Llosa
Viernes , 02-04-10




HOY en día, la mayoría de quienes mueren por una causa lo hacen por la causa equivocada y para provocar la muerte de personas inocentes. El terrorismo islamista y nacionalista ha convertido la noble idea del martirio en lo contrario de lo que, de niños, nos enseñaron que significaba. Hemos pasado de un Sócrates bebiendo la cicuta con elegancia en nombre de la investigación filosófica a las dos terroristas suicidas que asesinaron a decenas de rusos en Moscú haciendo trizas dos estaciones del metro a inicios de semana.

Pero en un rincón malhadado del hemisferio occidental, como asumiendo el deber de restaurar la antigua tradición del martirio, un grupo de personas ha decidido morir por una buena causa sin dañar a otros. El mundo sigue con angustia el drama de los prisioneros de conciencia cubanos, muchos de ellos negros, que han iniciado una cadena de huelgas de hambre para exigir la liberación de sus compañeros. Orlando Zapata Tamayo, un albañil que fue uno de los 75 activistas y periodistas encarcelados en 2003, expiró a finales de febrero tras no probar alimentos por más de 80 días. Le siguió el psicólogo Guillermo Fariñas, otro cubano que l leva más de un mes sin comer y ha contraído una infección causada por el estafilococo aureus. El ingeniero Félix Bonne Carcassés ha anunciado que si Fariñas muere, lo reemplazará. Otros aguardan, no menos decididos, en fila.

Mientras estos hombres sacrifican su existencia por un principio, un grupo de mujeres vestidas simbólicamente de blanco también arriesgan la suya protestando a diario en las calles contra los hermanos Castro, a quienes consideran los asesinos de Zapata y de quienes sigan. Las Damas de Blanco -madres, esposas y hermanas de los prisioneros políticos encarcelados en la Primavera Negra de 2003- han sido pateadas, golpeadas, acogotadas, arrastradas por el piso, insultadas y detenidas por turbas del Gobierno. Y no se han rendido.

La conmoción internacional es tal, que figuras políticas, cívicas y artísticas que hasta hace poco hacían la vista gorda frente a medio siglo de persecución política en Cuba se han visto obligadas a expresar -entre toses y carraspeos- su malestar. Incluso el Gobierno de España, que neutralizó los esfuerzos de la Unión Europea por defender las libertades en la isla, ha lamentado tardíamente la represión. En La Habana, Silvio Rodríguez, emblema revolucionario de la Nueva Trova, ha empezado a hablar de quitarle la «r» a la palabra «revolución» y sustituirla por «evolución». En Miami, Nueva York y Los Ángeles, bajo la inspiración de cubano-americanos admirables como Gloria Estefan y Andy García, miles de personas han marchado en señal de protesta.

El martirio cubano no es nuevo: allí están los Quijotes que se alzaron en armas, al comienzo, contra la Revolución, los muchos Mandelas que se pudrieron sin fama en la cárcel o las familias que perecieron en el Estrecho de La Florida dotando de significado moral a la palabra «balsa».

Pero presiento que aquí hay algo diferente.El lento nacimiento de una sociedad civil construida sobre los cimientos del derecho y la civilización en medio de la barbarie comunista es precisamente lo que estos hombres y mujeres anuncian al mundo -y a sus compatriotas, impedidos de conocer lo que acontece debido al bloqueo informativo-. Es un punto de inflexión histórico para la isla, comparable al despertar de la sociedad civil centroeuropea que a la larga hizo posible 1989 y la caída del Muro de Berlín.

Recuerdo a mi maestro de griego clásico explicando que el origen helénico de la palabra «mártir» no estaba directamente relacionado con el concepto de muerte. Significaba, simplemente, «testigo». Más tarde, la tradición cristiana del martirio, probablemente inaugurada por San Esteban, le otorgó su nuevo significado; cada religión tiene su propia versión. Cuando menos se esperaba, ha recaído sobre un grupo de valerosos hombres y mujeres de Cuba restituir no sólo una noble tradición mancillada en nuestros días por el terrorismo genocida sino también el significado original de la palabra mártir. Como testigos, dan fe de la verdad: una verdad mortal.

© The Washington Post Writers Group
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jueves, 1 de abril de 2010

Respuesta de Carlos Alberto Montaner al cantautor cubano Silvio Rodríguez

-Carlos Alberto Montaner-
El cantautor Silvio Rodríguez me ha hecho una pregunta públicamente. Se la voy a responder. Es un magnífico y admirado compositor al que debe tomársele en cuenta. Dice Silvio: “Si los miles de cubanos que perdimos familia en atentados de la CIA hiciéramos una carta denuncia ¿la firmaría Carlos Alberto Montaner?”. La pregunta forma parte de lo que parece ser un poema o la letra de una canción inédita. El texto se titula Preguntas de un trovador que sueña y está disponible en un website llamado kaosenlared.net, vertedero ideológico en el que es posible leer elogios a los narcoterroristas de las FARC o a los asesinos de ETA, pero donde, de vez en cuando, aparecen críticas lúcidas a la dictadura cubana.
Por supuesto, Silvio: yo firmaría esa denuncia. La CIA, como todos los servicios de inteligencia, ha hecho cosas deplorables que merecen ser censuradas. Y las ha hecho el ejército norteamericano cuando maltrató cruelmente a los prisioneros. Y las sigue haciendo el Departamento de Justicia de Estados Unidos, y hasta la Corte Suprema, cuando priva a ciertos detenidos del amparo de la ley. Todo eso, incluida la pena de muerte, me parece abominable y contrario a un verdadero Estado de Derecho en el que se respeten las libertades individuales.
Ahora, Silvio, me toca preguntarte a ti: ¿firmarías una carta en la que se denunciaran los atropellos a los presos políticos cubanos y el acoso a las Damas de Blanco? Una carta en la que mostraríamos nuestro respeto por Orlando Zapata Tamayo, Guillermo Fariñas y todo aquel dispuesto a morir defendiendo su dignidad de ser humano. Una carta en la que solicitaríamos la condena a los policías responsables de la muerte de 41 infelices, la mayor parte niños y mujeres, que huían de Cuba en un barco en la madrugada del 13 de julio de 1994. Una carta en la que los cubanos les pediríamos perdón a los somalíes por la matanza de miles de personas llevada a cabo en 1977 y 78 por el ejército cubano en la Guerra de Ogadén, cuando Cuba se alió a la dictadura etíope. Una carta en la que se condenara la censura, el dogmatismo, el partido único, la persecución a las personas por tratar de defender sus ideas políticas, sus creencias religiosas, sus preferencias sexuales. Una carta en la que les dijéramos a los hermanos Castro que 51 años es un periodo demasiado prolongado para continuar imponiéndoles a los cubanos un sistema fallido y cruel en el que ya casi nadie cree, comenzando por ti, Silvio, y por tu talentoso hijo “Silvito”, músico, como tú, a quien apodan “el Libre” para diferenciarlos, porque Silvito ha decidido cantar y decir lo que piensa.
Voy a contestar por ti, Silvio: yo creo que la firmarías. Y creo que la firmaría el 90% de los cubanos, hartos ya de esa vieja dictadura de difuntos y flores. Y te diría más: es importante que todos los cubanos interesados en salvar el futuro (porque el pasado lo hemos hecho añicos irremediablemente), los de la oposición democrática y los reformistas del régimen, como es tu caso, se encuentren en un punto medio para buscar una salida a la trampa que nos van a legar los hermanos Castro cuando decidan morirse y nos dejen como herencia un manicomio empobrecido y sin ilusiones patrullado por una legión de policías corruptos.
Hace pocas fechas dijiste que a la palabra “revolución” hay que quitarle la “r” para comenzar a evolucionar. De acuerdo. ¿Cómo se hace ese prodigio? Se hace vaciando las cárceles de presos políticos, permitiendo la libre expresión de las ideas y la asociación espontánea y sin coacciones de las personas. No se trata de determinar ahora hacia dónde debe ir el país. Lo que se impone en este momento es abrir los cauces de participación para que los propios cubanos cambien todo lo que haya que cambiar y decidan democráticamente el rumbo que debe seguirse. Después, poco a poco, sin violencia, sin revanchas, pacíficamente, elección tras elección, las piezas irán cayendo en su lugar hasta que salgamos de la etapa actual y la sociedad, si así lo decide libremente, redefina el Estado y el perfil de la convivencia.
¿Hacemos esa carta juntos? Atrévete.
Nota: Carta enviada por el autor, con el ruego de su difusión inmediata
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Otro cubano que agoniza en huelga de hambre. Otro mercenario?

El opositor se declaró en huelga de hambre el pasado 28 de febrero.


Redacción Ciudadanos Cuba/Agencias

La salud de Franklin Peregrino del Toro empeoró tras 31 días de huelga de hambre, según informa PayoLibre.com sitio web sedicado a la divulgación de noticias e informaciones sobre Cuba.

La información señala que Peregrino del Toro fue reconocido por un médico independiente y ha dictaminado un deterioro total en sus óganos vitales, necesitados de vitaminas y aminoácidos, y recomienda la hospitalización para suministrarle nutrientes urgentemente.

Peregrino del Toro se encuentra en huelga de hambre por la falta de derechos del pueblo de Cuba y las precarias condiciones de salud en que se encuentran unos 26 prisioneros políticos.
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miércoles, 31 de marzo de 2010

Comunicado de Jorge Luis García Pérez "Antúnez"

Jorge Luis García Pérez "Antúnez" digno como nuestro Antonio Maceo, su clarinada después de la muerte de Orlando Zapata, donde exhorta a no cejar en la lucha contra la tiranía castrista.


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domingo, 28 de marzo de 2010

La vida de Fariñas, un suspiro.

Se agrava la salud del disidente cubano Guillermo Fariñas, quien sostiene a más de un mes su huelga de hambre, en demanda de la excarcelación de 26 presos políticos en las cárceles cubanas que se encuentran en grave estado de salud.

Guillermo Fariñas, según se reporta, ha contraído un estafilococo aureo a través del cateter que le suministra alimentación parenteral. Se le ha retirado el cateter para lograr que las altas fiebres bajen.

La tiranía castrista da la callada por respuesta al no ceder a las demandas de Fariñas. Como vampiro está sedienta de sangre, no se conforma con toda la que ha cobrado a lo largo de estos cincuenta y un años.


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viernes, 26 de marzo de 2010

En Miami junto a las Damas de Blanco en Cuba.


haz click aqui par ver la imagen completa

 Todo fluyó para que el espectáculo fuera hermoso. Gentes de todas las edades y colores se dieron cita en la calle 8. Banderas cubanas, gladiolos y el blancor de las ropas conspiró para que ocurriera así, como les dije, irremediablemente hermoso.
Acabo de llegar de la marcha de Miami, mi pensamiento para todos los que tienen verguenza dentro de la isla.
Mi trabajo del día de hoy quedó para mañana, hoy no gané dinero, pero mi espíritu creció. Estuve al lado de Las Damas de Blanco.
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