miércoles, 23 de diciembre de 2015

"La muerte de un burocrata" llevada a la realidad en Santa Clara, Cuba

Jose Lino Asencio Lopez -ex prisionero politico y lider del proyecto AmigosDeLaRosaBlanca en Santa Clara 

El pasado 19 de diciembre fallecio en Santa Clara a las cinco de la tarde Juan Mirabet Gonzalez de 59 anos, tio de la opositora Belkis Toledo. Fallecio  a causa de una tubercolosis en face terminal, ademas de otros padecimientos que se unieron para provocar este desenlace.

El difunto antes de morir, expreso el deseo de que su cuerpo fuera cremado. Los familiares de Juan comenzaron las gestiones mas que para cumplir con su deseo, evitar cualquier peligro de contagio, dadas las causas por las que fallecio.

En ese punto -la cremacion- fue donde comenzaron las trabas por parte del organismo estatal cubano que se ocupa de estos casos, pues el occiso habia extraviado su carnet de identidad.

Al no ser posible la cremacion por la falta del carnet de identidad del finado, los familiares organizaron el velatorio.  Consiguieron un rustico ataud para depositar el cadaver, pero resulto ser que el ataud no tenia tapa. Fueron muchas las gestiones que se tuvieron que hacer hasta que finalmente se conseguio la tapa, que dicho sea de paso no ajustaba bien al sarcofago.

A unas cuantas horas transcurridas, en el velorio se presento un funcionario de Servicios Comunales cuestionando por que no habia sido cremado el cadaver de Juan Mirabet Morales. Los familiares le explicaron las dificultades que se habian presentado y que impidieron hacerlo. Isofacto abandono  el lugar.

En horas de la madrugada se persono en el lugar del velorio de Juan Mirabet un Agente de la Seguridad del Estado llamado alias el "Chino" Ante los ojos atonitos de los presentes, cuestiono a Belkis Toledo, sobrina del difunto, el motivo de su presencia en el funeral, a lo que esta reacciono echandolo de alli, pues no estaba respetando el dolor de familiares y amigos. 

A las 8:00 am cuando todo parecia estar dispuesto para el entierro informan a los familiares que el administrador del campo santo se negaba a recibir al difunto. Los animos de familiares comenzaron a caldearse a punto de explosion. Fue entonces que surgio la idea de llevarlo de todas maneras hasta el cementerio y que alli ante el administrador, este decidiera que se iba hacer con el muerto.

Al quererse trasladar el cuerpo de Juan hasta el cementerio llega la noticia que no habia carro para el traslado, pues solamente el organismo cuenta con un parque de dos carros,  uno de ellos roto y otro que estaba brindando un servicio.

Los familiares deciden llevarse el cadaver en un omnibus de transporte publico o cargado hasta el cementerio.

Antes de ejecutar tan arriesgada decision por el peligro de contagio que podria portar el finado, tomamos Belkis y yo la decision de enfrentar al G-2 para que ellos dejaran de entorpecer el entierro del desdichado Juan Mirabet. 

Nos presentamos minutos mas tarde ante el teniente coronel Darias del G-2 de Cuba. 
Una vez en su presencia,  le hicimos saber que lo considerabamos responsable de lo que pudiera pasar a los que estuvimos junto Juan, por mas de diecisiete horas expuesto sin ningun tipo de refrigeracion, porque ellos -los del G-2- fueron causantes de todo el entorpecimiento para la cremacion del cadaver de Juan, y que creiamos que no era mas que una macrabra idea de ellos hacer prolongar el tiempo del entierro y exponernos asi al contagio de la tubercolosis.

Fue entonces que el G-2 monto un operativo en el cemeterio y  finalmente pudimos enterrarlo. 







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1 comentario:

  1. este cuento es la ridicules más grande que he leído, en cualquier ligar del mundo hay que repetar las normas sanitarias y estos mentecatos quieren hacer en Cuba lo que nadie puede. De anormales está llena la oposición.

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