sábado, 31 de julio de 2010

COMO SE LOGRA EL CONSENSO EN CUBA

-Vicente Escobal

MIAMI, Florida, julio, www.cubanet.org -Para muchas personas  es un enigma  cómo  el régimen implantado por Fidel Castro  ha logrado mantenerse  por más de medio siglo.    Las causas  que han promovido  estallidos sociales en otros países,  constituyen en Cuba hechos cotidianos que cuentan – según la versión oficial –  “con el abrumador respaldo de la población”.
¿Qué ha hecho diferentes a los cubanos? ¿Cuáles son los fenómenos que han operado  al interior de la sociedad cubana  y que han contribuido a esa paradójica forma de “consenso”?
A los pocos meses del triunfo de la revolución  el  1 de enero de 1959,  sus principales líderes prometieron pan, justicia y libertad.  Parecía que finalmente se iban a cumplir los inconclusos objetivos de los fundadores de la nación cubana.   Pero con el transcurso  del tiempo comenzaron a producirse fenómenos nunca antes registrados en la historia de Cuba.
 El impacto inicial lo sufrió la familia: la nacionalización de la enseñanza privó a los padres del derecho a decidir  soberanamente el tipo de educación que deseaban para sus hijos.  Miles de niños salieron de Cuba bajo los auspicios de la conocida “Operación Peter Pan”, el primer gran éxodo  y el comienzo del desmembramiento familiar.
La confiscación masiva de propiedades fue el segundo golpe, esta vez perpetrado contra la economía. Pequeñas, medianas  y grandes empresas fueron arbitrariamente arrebatadas a sus legítimos  propietarios.  El sólido sistema empresarial y financiero cubano pasó abruptamente a manos del Estado y simultáneamente el control de los sindicatos y las asociaciones profesionales, muchas de las cuales desaparecieron o adoptaron formas de “organizaciones de masas”, bajo un enfoque de naturaleza autoritaria y antidemocrática.
Al dejar a un lado su tradicional función  de moderador social y garante del bien común, el Estado cubano abolió  la independencia de sus poderes y diseñó  una enrevesada maquinaria propagandístico-represiva bajo cuyo peso sucumbieron incontables conquistas alcanzadas durante décadas.
La gestión social transcurría bajo el imperio de las “orientaciones”.  Por cerca de veinte años Cuba se mantuvo sin un ordenamiento constitucional que preservara los derechos fundamentales de sus ciudadanos y regulara las relaciones entre la sociedad y el Estado, con lo cual se consolidó la condición totalitaria de éste último.
La actividad política, económica, social y cultural de la nación quedó supeditada a directivas estatales. Las mejores  tradiciones  de la sociedad cubana se relegaron a las sombras.  El pasado histórico se convirtió en algo turbio y delictuoso. Las voces que tempranamente denunciaron y protestaron fueron apagadas por las descargas de los fusiles  o la sordidez  de las mazmorras.
Por primera vez  en la historia de Cuba la idea  de Patria, Independencia,  Libertad y Soberanía se asociaron a un hombre. Enfrentarse a las  retorcidas ideas de Fidel Castro implicaba una traición a la Patria.  Su condición de Máximo Líder lo convertiría  en el juez de la historia y el policía del pensamiento social.  Siguiendo los dictados de su insaciable apetito de poder, Castro destruyó los cimientos económicos, morales y éticos en los cuales se sustentaba la República e implantó un sistema político inspirado en el marxismo-leninismo.
El ingreso de Cuba al campo socialista constituyó uno de los capítulos más sombríos de nuestra historia. Las causas por las cuales se gestó la revolución cubana volvían  a reeditarse, pero esta vez sin el más mínimo espacio para la rebeldía.
Para lograr sus delirantes propósitos, Castro creó  tempranamente un sistema de vigilancia a nivel de comunidad  bajo   el pretexto de abortar  intenciones contrarrevolucionarias.   “Vamos a crear un sistema de vigilancia colectiva y revolucionaria…”  -- sentenció --  “y vamos a ver cómo se pueden mover aquí los enemigos del pueblo”.
¿Quiénes  eran los “enemigos del pueblo”  y cuales sus “intenciones contrarrevolucionarias”?
Bajo el apelativo de contrarrevolucionarios fueron calificados, entre otros, quienes se oponían al poder autoritario de Castro. Cuba no necesitaba  un caudillo ni  un nuevo dueño.  Resultaba inaplazable en aquella coyuntura histórica impedir el surgimiento de otra dictadura, escudada en cuestionables principios de soberanía e independencia.
En “enemigos” y “contrarrevolucionarios”  convirtió Castro a muchos de   sus antiguos seguidores,  los mismos que lo secundaron en el asalto al Cuartel Moncada y otros que estuvieron junto a él en el desembarco del yate Granma, en las filas del Ejército Rebelde o como combatientes  clandestinos agrupados en las filas del Movimiento 26 de Julio.  Personas que se sintieron traicionadas cuando arteramente Castro proclamó el carácter marxista-leninista de la revolución.  No fue  su incipiente diferendo con Estados Unidos el  promotor de aquella unilateral proclamación ni tampoco sus contradicciones internas con quienes se le oponían por haber sido despojados de sus propiedades.  La única vía a disposición de  Castro  para perpetuarse en el poder era el comunismo, a pesar de haber asegurado en una ocasión que  “si los comunistas sacan las uñas en Cuba, yo se las corto”.
Para  garantizar la continuidad de sus ambiciones, C astro fragmentó las fuerzas que un día lo respaldaron y creó  un engendro político al cual denominó Organizaciones Revolucionarias Integradas, que luego el mismo desintegró para fundar el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, bautizado años más tarde como Partido Comunista. De manera que la tesis castrista sobre el partido único creado por José Martí es absolutamente falsa y tendenciosa. En un periodo de tiempo relativamente breve, Castro concibió tres organizaciones partidistas muy diferentes al Partido Revolucionario Cubano fundado por Martí, quien jamás se declaró simpatizante de las  doctrinas totalitarias o  hegemónicas y cuyo único objetivo  era unir propósitos y empeños  en aras  de la independencia de Cuba.
Pero no sólo se crearon métodos antidemocráticos en la conducción de la sociedad,  la economía y el Estado. No sólo  se suplantaron valores y se tergiversó  deliberadamente la historia.  Se diseñaron, además, instrumentos de represión, chantaje y coacción.
¿Cómo es posible, entonces, que un movimiento social traicionado y  un pueblo privado de sus más elementales derechos no  se hayan rebelado? ¿Dónde encontrar  las bases del consenso y el compromiso?
En Cuba no existen vías ni medios  para encaminar  el disentimiento político.  El Estado está supeditado al Partido Comunista, identificado constitucionalmente como “fuerza superior rectora del Estado y de la Sociedad”.  El debate público se reduce a fórmulas diseñadas en la esfera ideológica  de ese partido, dentro del cual funcionan múltiples departamentos especializados en el control de asuntos tan variados como la distribución de alimentos, la producción agropecuaria, la opinión pública, los planes de enseñanza, el transporte,  la edición de periódicos y revistas, las iglesias, la cultura, el cine, el movimiento obrero, las organizaciones infantiles, juveniles, femeninas y profesionales, la designación de funcionarios públicos y otros muchos temas que convierten  al  Partido Comunista de Cuba en una entidad dominante y fiscalizadora, envuelta en un hermetismo sectario.
Pero el Partido es la parte visible del poder.  Existe otra institución superior a  él, con diferente nomenclatura, otros líderes, otras normas y otros estilos de trabajo:   la Dirección General de Inteligencia (DGI), institucional y públicamente adscripta al Ministerio del Interior, dirigida personalmente por Fidel Castro.
Para el ciudadano común es imposible tener una clara noción de las metas de la DGI.  Se la menciona en excepcionales circunstancias,  la sociedad no conoce donde están localizadas sus instalaciones, quienes son y cómo se designan sus funcionarios, cuáles son sus prerrogativas, cual es su presupuesto. Es un fantasma que se mueve sobre la geografía cubana con la devastadora fuerza de un huracán.
Un funcionario de nivel medio  del Partido, quien abandono sus filas  por rivalidad con el  liderazgo, llegó a admitir en  una conversación privada que sentía escalofríos cuando un oficial de la DGI entraba a su oficina. Esta confesión coincide con la de un viejo cuadro del Partido Comunista de la Unión Soviética respecto al KGB.
La plantilla de la DGI está integrada por sicólogos, siquiatras, periodistas, sociólogos, médicos, abogados, locutores, directores de medios, ingenieros, embajadores y otros profesionales.
Todos los organismos de la administración central del Estado y sus dependencias, así como las empresas, establecimientos, institutos de investigaciones científicas, medios de difusión y organizaciones sociales  son supervisados sistemáticamente por oficiales de la DGI.  En cada cuadra hay uno o más individuos clasificados por la DGI como “personal de confianza” (PC).  Estos sujetos generalmente mantienen una actitud de crítica al régimen,   poca militancia política o total indiferencia hacia el sistema.  Su misión es informar a la DGI de todo cuanto ocurre en su entorno. Su tarea es  independiente de las que realizan los miembros de los llamados Comités de Defensa de la Revolución (CDR), cuya estructura organizativa contempla un Responsable de Vigilancia quien también colabora eventualmente con la DGI, pero sin la capacitación profesional ni la confianza depositada en el  PC.
Los CDR también tienen a su cargo la confección y actualización de un “Registro de Direcciones” en el cual aparecen anotados todos los vecinos de su radio de acción con datos relativos a ocupación laboral, tiempo de residencia, movimientos migratorios, centro de trabajo, integración política, etc. Este Registro de Direcciones constituye de hecho uno de los eslabones primarios del sistema represivo cubano.
La DGI organiza, asesora, capacita y moviliza a las  Brigadas de Respuesta Rápida (BRR), encargadas de reprimir violentamente las actividades de los movimientos de oposición política y en defensa de los derechos humanos.  Las BRR  son  reforzadas con gentes de la DGI adiestrados en técnicas de artes marciales.  Hay numerosos testimonios de disidentes y opositores políticos que han sufrido los  ataques de las BRR.
En cada comunidad cubana está creado por la DGI el  Sistema Único de Exploración y Vigilancia (SUEV), formado por elementos incondicionales al régimen, dirigidos por un militante del Partido Comunista. El SUEV mantiene un servicio de espionaje paralelo al de los CDR, pero con mayor alcance territorial.
Otra institución represiva que funciona a nivel de comunidad es el Consejo de Defensa (CD), públicamente adscripto al Partido Comunista, pero cuya real actividad es controlada por la DGI.  Teóricamente el CD se constituye solo ante una catástrofe natural pero también conforma el  sistema represivo primario.
En cada uno de los 169 municipios cubanos funciona una o más unidades de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) así como secciones del Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) y de la Contrainteligencia (CI).

La PNR posee sectores a nivel de barrio y un permanente servicio de patrullaje a través de la Brigada Especial  y la Brigada Especializada.  Esta última dispone de perros amaestrados que fueron empleados por primera vez en los sucesos de la Embajada de México en La Habana,  en marzo de 2002.
Dentro de la estructura represiva cubana se encuentran  otros organismos encargados de diversas misiones, entre los que se destacan Inmigración y Extranjería, Seguridad Personal, Guardafronteras, Destacamento de Protección a Sedes Diplomáticas, Sección de Protección Física y Secreto Estatal, Establecimientos Penitenciarios y las Oficinas del Registro de Población y Carne de Identidad.
En el ámbito civil, los métodos represivos están presentes en múltiples esferas.  El objetivo final de Castro ha sido aterrorizar la sociedad, hacer que el ciudadano sienta su desgarradora soledad e indefensión frente al Estado.
La justicia  es aplicada en Cuba desde una óptica totalitaria, centralista y parcializada. Los tribunales son meros instrumentos de ejecución de condenas preconcebidas, particularmente en los casos de “delitos contra la Seguridad del Estado”.  El proceso de instrucción penal está en manos de la policía,  con  facultades excepcionales como si  el  país viviera  en un permanente  estado de  excepción.  La figura de la defensa es asumida por abogados dependientes del control estatal a través de los llamados Bufetes Colectivos pues está  prohibido el ejercicio independiente de la  jurisprudencia.
En los tribunales cubanos concurren circunstancias realmente insólitas.  El juez, el fiscal y la defensa son militantes del Partido Comunista, tal vez camaradas del mismo núcleo, sometidos al “centralismo democrático” y a una ciega incondicionalidad. La historia del derecho cubano contemporáneo registra muchos casos de personas juzgadas y sancionadas por  “convicción del tribunal”, incluso a la pena capital.
Hace ya algunos años fue promulgada la Ley 88, popularmente conocida como “Ley mordaza”. Este abominable engendro  prevé  largas condenas por el  solo hecho de expresar ideas a medios informativos extranjeros.  Otra ambigua y arbitraria figura delictiva es la denominada “Propaganda enemiga”, aplicada con particular crueldad contra  activistas democráticos y  opositores políticos.  “Desacato”, “peligrosidad social”, “estado pre-delictivo de vagancia” y otras más completan el amplio abanico de aberrantes definiciones contempladas en el vigente Código Penal cubano.
La triple condición de legislador,  empleador y rector de la actividad laboral  ilegítimamente asumida por el Estado, confiere a este el ominoso privilegio de establecer normas que enrarecen y adulteran la esencia de las relaciones sociales.  Desde su rol de legislador, el Estado promulga normas legales destinadas a reforzar su condición de interventor de la sociedad.  
Así han surgido decretos que restringen el movimiento de los ciudadanos dentro del territorio nacional y otras  normas legales  que establecen determinados “requisitos de idoneidad”  para alcanzar un empleo o ejercer un cargo público.   El concepto de “idoneidad”  se aplica generalmente a partir de antecedentes ideológicos y políticos.
La Ley para la Inversión Extranjera  proclama que la contratación de la fuerza de trabajo en las empresas de capital foráneo  debe realizarse a través de una entidad estatal, la cual obtiene el pago en moneda dura y remunera a los trabajadores en pesos cubanos deprimidos. Esta forma de discriminación ha sido denunciada en reiteradas ocasiones por la Organización Internacional del Trabajo.
Otras normas legales exigen el cumplimiento de insospechados requisitos en una sociedad democrática, entre ellos obtener el consentimiento del gobierno para viajar al exterior, prohibir a los ciudadanos cubanos la inversión en la economía nacional,  realizar trámites en dependencias del Estado para cambiar de vivienda, obstaculizar la emigración a médicos y otros profesionales del sector de la salud, portar con carácter obligatorio el Carnet de Identidad, algo cuyo incumplimiento puede ser objeto de una fuerte multa, pedir permiso para trasladarse de centro de trabajo o demostrar “integración revolucionaria” para el ejercicio de ciertos empleos y profesiones.
La educación es igualmente un instrumento represivo. Desde su ingreso al nivel primario de enseñanza, los niños cubanos están obligados a pertenecer a la Unión de Pioneros de Cuba (UPC), al margen de la opinión de sus padres. La UPC es un instrumento de la Unión de Jóvenes Comunistas, funcionalmente dependiente  del Partido Comunista. A partir de ese momento al estudiante se la confecciona un “Expediente del Alumno”, en el cual se hacen anotaciones ajenas a la actividad docente, con un marcado acento político-ideológico.   En la enseñanza media-secundaria es obligatoria la integración a la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media  y la participación de  los educandos en el llamado “Plan la Escuela al Campo”. A los estudiantes que por determinadas razones no participen en ese  plan se les priva del derecho de promoción  al nivel preuniversitario, independientemente de sus resultados académicos, limitándolos a una formación de técnico medio.
La enseñanza universitaria está reservada “exclusivamente para los revolucionarios”, según definición del propio Fidel Castro.   Este dogmático  concepto  resume la “estrategia” educacional castrista. Igualmente la cultura está regida por  patrones represivos. La creación intelectual debe responder  a dogmas y esquemas ideológicos.  “Con la revolución todo, contra la revolución nada”  advirtió Fidel Castro en una ocasión.  El Ministerio de Cultura “orienta los objetivos de la cultura nacional”.
Un grupo de “intelectuales”  de reconocidos vínculos con la DGI traza los lineamientos generales a los cuales debe supeditarse el talento de los creadores cubanos.  No por gusto decenas de intelectuales han abandonado la Isla en busca de libertad.
En la esfera de la salud pública de produce un ambiente de disconformidad entre los profesionales del sector. La escasez de medicinas, el deterioro de las instalaciones asistenciales, el desgaste físico y emocional,  unido a los bajos salarios y el poco reconocimiento social, han provocado que muchos médicos y enfermeras, en un intento por mejorar su calidad de vida  y con un doloroso abandono de su vocación, renuncien a sus profesiones y se vinculen laboralmente a la industria turística o se dediquen a tiempo completo al alquiler de sus autos,  sus viviendas – e incluso sus esposas –   a los turistas extranjeros o a la práctica de diversas actividades ilegales en el mercado negro, mientras otros aprovechan una “misión internacionalista”  para abandonar definitivamente a Cuba.
Aplicando su filosofía represiva, el régimen decidió que ningún médico o enfermera puede desvincularse del sistema nacional de salud pública para prestar servicios en el turismo, en vez de crear las condiciones para impedir el éxodo de esos profesionales.
Ante estas y otras abrumadoras realidades, al pueblo cubano le quedan muy pocas alternativas. Una de ellas es la simulación, a través del ejercicio de “la doble moral”, cuyas consecuencias han perturbado incluso las relaciones familiares. Otras se concentran en la emigración a cualquier precio, el “escapismo”, la falta de interés por el trabajo honrado y la  generalizada apatía.
La más noble de todas es la pérdida del miedo.  Esta ha impulsado a cientos de ciudadanos a integrarse en las organizaciones opositoras,  en un acto de excepcional valentía, hundiéndose  en un permanente estado de acoso y represión contra ellos y sus familiares.
Cuando el presente de Cuba sea pasado, cuando se descorra el velo de la mentira, cuando los cubanos abandonen su condición de súbditos y recuperen la de ciudadanos, cuando todos unidos emprendan el camino de la reconstrucción moral y material, sólo entonces el mundo podrá comprender a quienes han mantenido encendida la luz de la verdad durante tantos años.
Sólo entonces alcanzará su auténtica dimensión  la palabra consenso.
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lunes, 26 de julio de 2010

EL REMEDIO PEOR QUE LA ENFERMEDAD

No.65



La falta de información, el uso permanente de técnicas de desinformación y el hermetismo del gobierno cubano
sobre los problemas nacionales e internacionales, generan
las especulaciones así como todo tipo de rumores.
La conmemoración del 26 de julio, no ha sido ajena al
intríguli nacional, la aparición o no de Fidel en los actos
oficiales, la cancelación de la participación de Chávez,
y el mutismo de Raúl cediéndole los micrófonos a Machado Ventura, hecho sin precedentes, en estos
actos, estimulan aun mas los comentarios, de que
"algo esta pasando"
Los comentarios giran, de que en realidad hubo 2 actos
del 26 de julio, uno en Artemisa con la participación
de los Comandantes de la Revolución, que aún sobreviven
Guillermo García y Ramiro Valdés, sus dos pilares de
confianza. Acto que fue muy cerrado y con muy poca
participación televisiva. Y el otro en Villaclara, en la que
realmente Fidel no podía participar, debido a que aún
usa para su movilidad una silla de ruedas, lo cual no
es conveniente para su imagen dada su inmortalidad.


Todo parece indicar que la participación de Chávez en los
actos, estaba asociada a la presencia de Fidel en la
tribuna, sin la presencia de Castro no se justificaba la
presencia de Chávez.
Además existen las apreciaciones de que Raúl está reservando las informaciones sobre los temas de interés
nacional para la Asamblea Nacional del Poder Popular, que inicia sus sesiones en la próxima semana.
Temas como la eliminación del racionamiento, la unificación de las monedas, una nueva reorganización del
aparato administrativo del estado y sobre todo el plan
de reubicación de más del millón de trabajadores excedentes, así como la producción de alimentos, son
esperados por ansiedad por toda la población. Esperemos
que se aborden los mismos. Mucha fe.


También se espera la convocatoria del Congreso del
Partido, donde se debera ratificar o elegir al secretario
general del partido comunista, máximo rector de la sociedad cubana. Reunión complicada y peligrosa que
dese 1997 se viene posponiendo.


Recientemente también han surgido los comentarios entre
ciertas diferencias en el seno de la dirección del partido,
una de ellas por la destitución del Ministro de Salud
José Ramón Balaguer, vinculada a los hechos acaecidos
en el hospital siquiatrico de Mazorra, y a información
confirmada, que de forma clandestina se estaban elaborando drogas prohibidas en laboratorios estatales.
Esta destitución, según se conoce, fue ordenada de
forma directa por Fidel.
Otro de los comentarios, es la perdida de unidad en
las instancias de dirección del partido, debido a reiterados nombramientos en los máximos niveles de
dirección a personas vinculadas históricamente a Raúl Castro. En realidad los RULISTAS han asumido todas
las funciones de dirección.


Pero lo mas importante, parece confirmar un comentario
realizado por Fidel años atras cuando sentenció
"SI A MI ME PASA ALGO, PREPARENSE QUE RAUL ES
PEOR QUE YO"
Se rumora se comenta se dice, como quiera que sea,
es un secreto a voces ; el rechazo de la población
a la gestión y figura de Raúl durante estos últimos 4 años. Siempre se ha comentado, que Raúl
solo ha sido un protegido de Fidel, desde los inicios;
con su alejada participación en los sucesos del Moncada
con sus injustificados ascensos, sin haber participado
nunca en un combate, sus adicciones alcohólicas,
su falta de laboriosidad, y su política de "piña" y su
crueldad despiadada desde la Sierra Maestra, y lo peor
para un cubano "ser un pesao". La falta de carisma
y además se le califica como un incumplidor de promesas,
El pueblo lo rechaza de forma justificada y Fidel lo sabe.
Siguiendo esta línea de pensamiento, Fidel que no
puede vivir sin los titulares de prensa,sin ser noticia
internacional, sin todos los atributos del poder absoluto,
ha decidido a hacer su último tributo a la humanidad
salvar a Cuba. El país esta en manos de un demente,
que considera a sí mismo, el elegido de los dioses.
para dirigir a nuestra sufrida patria.
En realidad ya no se sabe que es peor " EL REMEDIO O
LA ENFERMEDAD"


MARZO FERNANDEZ
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sábado, 24 de julio de 2010

Las representaciones cubanas en el exterior no dan la cara

El atrincheramiento del régimen castrista se hace evidente cuando organizadores de la Campaña Internacional "Yo Acuso al Gobierno de los Castros", salida a raíz de la muerte de Orlando Zapata Tamayo, colectó 52 000 (cincuenta y dos mil firmas)  de personas de más de  cien países del mundo y fueron hacer entrega de las mismas a la sede de su representación en la ONU. Todas sus sedes de embajadas actuaron de la misma manera cuando fueron visitados por estos activistas, inclusive hasta sufrieron agresiones  de los esbirros castristas que trabajan en esas representaciones.
Se podría aceptar que han habido cambios en la política castrista como pretende hacer ver a la Unión Europea el Canciller español de exteriores Miguel Angel Moratinos? Es que el mundo debe cambiar su visión sobre una dictadura que negocia con el destierro de un puñados de hombres que nunca debieron haber estado encarcelados?: Es que se debe dar reconocimiento y ventajas comerciales a un gobierno que sólo le interesa ganar tiempo, sobrevivir, a expensas de un pueblo hambreado de derechos civiles y alimentarios?


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lunes, 19 de julio de 2010

A los Castros no les basta la injusticia cometida


A Castro Primero, en un acto de franca soberbia, un día  se le ocurrió poner presos a 75 hombres -la Primavera Negra- porque se atrevieron a emitir criterios en contra de su política. Los sometió al encierro y a las torturas. Se las aplicó por carácter transitivo a sus familiares. Castro Segundo se ha visto bajo presión internacional en la disyuntiva de sacar de esas prisiones arbitrarias a algunos de ellos. Pero de los hogares de donde fueron secuestrados no fueron devueltos. Les aplicó el destierro de manera brutal.  Directo a las escalerillas del avión y a caer en España. Qué aberrados son los Castros y los castristas!
 A uno de estos presos, Ariel Sigler Amaya, a quien el régimen no le dio tiempo concertarle el destierro, anda por allá por Pedro Betancourt, un pueblito de Matanzas  donde prácticamente agoniza. A pesar de contar con visa humanitaria concedida por el Gobierno de Los Estados Unidos y con un hospital que se encargaría de curar los males castristas de su cuerpo, el nazicastrismo le niega la posibilidad de salir del país, osea, a Estados Unidos le está vedado viajar, tendría que ser en todo caso al país que escojan Fidel y Raúl Castro.


En el día de hoy Ariel Sigler Amaya, a pesar de su endeble anatomía y en su sillón de ruedas, como salido de un campo de exterminio nazi,  fue zarandeado por los que actúan bajo las órdenes de los Castros. No le basta a esa tiranía agregar un crimen a otro crimen. Es mucho esperar que un día alguno de los Castros, se excusen públicamente por haber causado tanto dolor a la noble población cubana.


Si alguien tiene la más ligera idea  que el castrismo ha cambiado o va a cambiar de actitud con relación a los que piensan contrariamente  a sus ideas, se equivoca. Si a alguien le pasa por la cabeza que habrá la más breve apertura hacia un tipo de cambio para la instalación de la democracia  en Cuba, se equivoca también. El régimen maneja todas las situaciones  a su conveniencia. Ahogado como está ante el desastre económico a que ha avocado a la isla, el deterioro social por la que atraviesan los cubanos de adentro y el descrédito internacional, no les ha quedado de otra que pagar con un puñado de presos de la causa de los 75 para dar la impresión de ablandamiento en la política de hierro con la que han gobernado a lo largo de estos cincuenta y un años.

Levantar la Posición Común por parte de la Unión Europea y concederle créditos y levantamiento de las restricciones de viajes de los ciudadanos norteamericanos a Cuba por parte del Gobierno Norteamericano al régimen,  sería un error garrafal por el cual los cubanos alargarían la agonía de vivir en un país donde los derechos de los individuos son violados sistemáticamente,  por la simple razón de que no existe democracia. Los Castros sólo entienden de gobernar la isla como si fuera su finca privada y a cada cubano como si fuera un esclavo de su finca.

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domingo, 18 de julio de 2010

EL GRAN SHOW

No. 64
  
Una Opinión atrevida, el gran show se está preparando
de forma muy cuidadosa, todos los pasos se han venido planificando de forma sistemática, los medios,  especialmente la prensa y la televisión vienen condicionando a la opinión pública para el GRAN FINAL
incluso la fecha es la óptima.
LA REAPARICION DEL COMANDANTE EN JEFE EL PROXIMO
26 DE JULIO EN LA CIUDAD DE SANTA CLARA.


Como se percibe, hay un acuerdo tácito entre Fidel y
Raúl. Puedes hablar de todo lo que se te ocurra, de lo
humano de lo divino, de todo,  menos de los asuntos
internos del país, ahí no se puede mostrar una dualidad
de poderes y dirección.

Reuniones en el Centro de Investigaciones Científicas,
en el Acuario, en Relaciones Exteriores, ahí puede
entretenerse conversando y dando consejos a los
embajadores etc, etc. Ni hablar de los presos, ni de
la crisis que esta enfrentando el país en las esferas
económicas y productivas. Temas que en estos momentos, están sujetos a una revisión y modificación
total. Sectores tan sensibles, que una opinión fuera
de contexto puede crear dificultades y conflictos
dentro de la propia dirección del gobierno.

Repito una Opinión audaz, no me gusta hacer autopsias
yo hago pronósticos, si me equivoco, me equivoqué,
y me critican hasta la saciedad, pero todos los indicios
conducen al 26 de julio y al 13 de agosto, cumpleaños
del dictador en jefe.
Raúl le esta preparando a su hermano, el Gran Show
"una plaza enardecida" gritanda a todo pulmon Fidel,
Fidel,  titulares en el mundo entero a toda página
"El regreso de Fidel" el regreso triunfal del conmandante
inmortal.  Quien aguanta a los comunistas en el mundo
entero, Chavez. Lula, Ortega,Evo, Correa, llorarán
de alegría, qué clase de espectáculo tercermundista!
Ojalá me equivoque, vamos a ver que dicen los apostadores, si alguien de los que leen en la web
tiene acceso al Pulpo, por favor que le consulte.
De corazón, ojalá me equivoque


Marzo Fernádez
07/18/10
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viernes, 16 de julio de 2010

El Cid Campeador resucitado

Tomado de Cubanet (www.cubanet.org)
por Vicente P. Escobal

 -Rodrigo Díaz de Vivar,  conocido como El Cid Campeador,  murió defendiendo la ciudad de Valencia contra nuevas invasiones árabes y su figura pasó a la inmortalidad.  Desde entonces muchas leyendas comenzaron a tejerse  a su alrededor,  como la de la batalla que ganó después de muerto,  la de sus famosas espadas “la colada” y  “la  tizona” que mataban a centenares de  moros, la de el  león que se escapó de su jaula y él,  tirándolo por la melena, lo obligó a regresar,  la del judío que viéndolo muerto quiso arrancarle la barba para burlarse y él  se lo impidió sacando “la tizona”.  Y tal fue el susto del judío que se convirtió al cristianismo.
He leído varias veces los fabulosos relatos de este personaje  y en cada lectura descubro una aproximación entre  él  y Fidel Castro.
Castro no va a morir defendiendo ninguna ciudad contra una invasión,  porque  lo único que queda de las ciudades cubanas son las ruinas de su desequilibrado y  antojadizo sistema de mandar. Y digo “mandar”  pues  durante  su permanencia en el poder  Fidel Castro jamás dio muestras de ser un auténtico dirigente, capaz de diseñar proyectos sensatos y viables. Su misión consistió en dar órdenes y hacerle sentir a sus subordinados todo el peso de su inconmensurable  poder.
Muchas leyendas se han tejido alrededor de la figura de Fidel Castro. Unas fabricadas por él mismo, otras por sus más fervientes  cómplices.
Sobre Castro existe una  percepción exagerada.  Su distorsionado perfil  es absolutamente coherente con las imágenes deformadas de la conquista,  la colonia,  la independencia, la Revolución del 33,  su llegada al poder  y el conflicto con Estados Unidos  y el pueblo cubano. No debe sorprendernos, entonces, que la historia relacionada con Castro que  a  los niños y  adolescentes cubanos enseñan  en las escuelas no es otra cosa que  un compendio de mitología diseñada para  mantener a la sociedad cubana sometida e incluso – lamento decirlo – satisfecha con su propia ignorancia.
¿Qué credibilidad puede darse a la leyenda de que Fidel Castro escapó a 600 atentados contra su vida? ¿Cómo podemos diferenciar al  José Martí  pensador, poeta y humanista de  aquel  brutal y ladino autor intelectual del ataque a un cuartel según la  delirante  confesión  de Castro?
Fidel Castro cree en su inmortalidad y pretende ganar la batalla final  desde una cabalgadura de fuego.  Sus recientes apariciones  públicas  lo corroboran.
“Aquí estoy”,  es el mensaje  sutil  y  tenebroso de Castro.   Senil  y decrépito,  casi sin barba, con el rostro descarnado y la piel  marchita,  despojado de sus estrellas,  sus laureles y su recurrente uniforme verde olivo,  este  hechicero de las profecías incumplidas e incumplibles  se empeña  en demostrarle al universo que la muerte es una perversa invención de los burgueses.
Después de muerto,  al Cid Campeador lo montaron sobre un caballo  y consiguió “ganarle” una batalla a los moros.  A Castro se le ocurrió ahora utilizar la misma estrategia,  pero no contra los sarracenos sino contra aquellos que   taladran  su régimen.
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miércoles, 14 de julio de 2010

CUBA, SOBERANIA EN VENTA

No. 64

Si nuestros mambises, Martí, Maceo, Gómez, Calixto García,y muchos más pudieran ver lo que han hecho los comunistas con la soberanía de nuestra Patria, no tengo
la menor duda que ya estarían en combate en la manigua
cubana.
La traición a la Patria de los hermanos Castro, ha sido
de tal magnitud, que no hay forma de calificarla. Cuando
asumen el poder enarbolando consignas nacionalistas,
reclamando la devolución de la Base Naval de Guantánamo, simultaneamente le estaban regalando la
sobernía nacional a la Unión Soviética, entregando el
territorio nacional para la instalación de una gran plataforma nuclear.  A partir de este momento, el
caso Cuba se convirtió en un problema internacional
que esta presente hasta el día de hoy.

El acuerdo Kennedy-Krushov, el destino de Cuba, sale
de manos de cubanos, y se convierte en un problema entre las grandes, potencias.  Las permanentes declara-
ciones de los rusos, que irían a una guerra nuclear por
Cuba, santifican y dan protección, a una de las dictaduras más crueles de la historia.

Desaparece el campo socialista, de nuevo en venta la
soberanía, aparece Chávez, y le entregan a precio de
remate el país.  CUBAZUELA, la nueva ignominia, por
suerte Chávez no tiene visión de futuro, y le comienzan,
al igual que los colonizadores, a cambiar espejitos y
bisuteria por petróleo.  Recordar que la dictadura más
longeva del mundo es especialista en el engaño y promesas que nunca se cumplen.

El que sigue el tema de Cuba. puede percibir el riguroso
trabajo del sistema de relaciones exteriores, todos los
días llega a Cuba un dignatario extranjero, de cualquier
parte del planeta, de la América Latina, por cualquier
detalle insignificante, van de visita al médico o
a Varadero. A todos los visitantes se les prometen
médicos, entrenadores deportivos, cualquier cosa.
Y después se les pide alguna contribución , ya sea
en las Naciones Unidas,y si hay cash mejor.  Son secilla-
mente unos gangsters sin escrúpulos.

Ahora quieren vender el futuro a la comunidad europea,
ya las inversiones españolas están en Cuba sólidamente
establecidas.  Pero lo mas triste, están obsesionados
con la entrada del gran capital norteamericano en Cuba,
desde luego con la condición de ser ellos los administra-
dores y únicos beneficiarios.  Por esto no solo entregarían
la soberanía, sino que de paso venderían a todos los
cubanos como esclavos, mano de obra barata y de muy
buena calidad.

A los cubanos nos hacen falta líderes y estadistas, aquí
y allá.  Durante años el gobierno cubano, ha luchado
para evitar la unión y un liderazgo de oposición. Tuvimos
en la patria a un grupo de patriotas como Arcos Bergnes
Oscar Peña y otros valientes, que tuvieron la osadía de
enfrentarse al gobierno en el campo de las ideas, a costa
de su libertad, para buscar una solución digna a la tragedia nacional.  Come se sabe, fueron sometidos
a la mas cruel represión. Hoy tenemos a Biscet, un hombre con ideas y concepciones muy claras, y está
pagando por sus ideas, un presidio, de corte draconiano
sin precedentes.  Por qué el mundo reclamó la libertad
de Nelson Mandela, y ve impavido el sacrificio de Biscet?

En el exilio. primero tuvimos a un hombre sencillamente
de talento y genio politico Manuel Artime y posteriormete a un hombre excepcional fuera de serie JORGE MAS CANOSA. Mas Canosa fue el hombre mas odiado y más
temido por los hermanos Castro, se hizo lo posible y lo
imposible por deteriorar su imagen, se hicieron hasta
libros falseando la historia de este gran hombre, se
utilizaron a los especialistas en dividir a los cubanos,
que todavian estan en activos, para combatir las
ideas de unidad que siempre impulso y por cierto hizo
realidad.

Hay que reconocer que Mas Canosa tuvo la clara visión
de que al régimen había que combatirlo en todos los
escenarios nacionales e internacionales, tuvo la grandeza
de poner su fortuna personal, a igual que otros patriotas del exilio,  a disposición de la causa cubana. Su gran éxito, la union de los cubanos, sin ningún tipo de discriminación, las puertas de la Fundación se abrieron
a todos los que querían luchar por la libertad de la patria.

Jamás podremos olvidar el encuentro entre Alarcón y
Mas Canosa,  Jorge dio una lección de civismo y
patriotismo al representante de la tiranía.

Hoy necesitamos líderes que nos representen en el
escenario internacional. que le salgan al paso a todos
esos acuerdos entre los comunistas, iglesia vaticano,Moratinos, Zapatero, Comunidad Europea y los propios Estados Unidos.  Los cubanos dignos que combatimos
la dictadura mas longeva del mundo, tenemos el
derecho a estar representados.


Marzo Fernandez
07/14/10

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