domingo, 19 de julio de 2009

La esperanza es el tesoro de los emigrados cubanos.

Podría la libertad lograrse si no mantuviéramos en el corazón la esperanza? Creo que no. Esa es la fuerza que impulsa a tantos cubanos salidos de la isla amada a lo largo de estos últimos cincuenta años. Cuando pensamos en este tiempo largo aún nos preguntamos cómo nos pudo suceder esta terrible cosa.

Han pasado cincuenta años y a pesar de todo se mantiene y se defiende la esperanza- los cubanos estamos hechos de materia diferente- y es la fe en que un día no muy lejano, la dictadura que ha sometido a un pueblo entero desaparezca. Los cubanos escapados de la isla cárcel mantenemos la denuncia permanente ante los desmanes de un grupo de criminales que a la fuerza han secuestrado los derechos civiles de un pueblo hermoso.

Generaciones de emigrados, la mayor parte de ella concentrados al norte de la isla -al otro lado de la orilla- han sostenido viva la esperanza del retorno. Mientras que los mismos tiranos de estos cincuenta años de ignominia arremeten en su contra su feroz campaña de descrédito. Los emigrados cual colmena de laboriosas abejas, construyeron el panal, depositaron en el las tradiciones y constumbres que trajeron consigo y el panal hecho es hermoso, obra grandiosa. Para desvelo de los tiranos de la isla,la añoranza del panal original no ha sido olvidado por las abejas laboriosas, el sueño del regreso y la conquista de una patria libre y democrática sigue ahí. Ni confort ni riquezas, ha logrado que los cubanos abanodonen su quimera.

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2 comentarios:

  1. Eso es muy cierto y es algo que entre otras cosas admiro de los cubanos. Ni por todos los años lejos de su país dejan de tener la esperanza de regresar algún día a reencontrarse con sus afectos, con su vivencias, con todo lo que les es familiar, y luchar por ver a su isla libre . Reconozco también como a donde quiera que vayan llevan su cubanía, sus costumbres, las cuales inculcan a sus hijos y le inculcan también el amor por Cuba.

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